Declaraciones del Partido Obrero Belga (1886)

Publicadas en El Socialista Nos. 15 (18/6/1886) y 16 (25/6), Madrid.

Ante la negativa de las autoridades a consentir la manifestación general o manifestaciones parciales el 13 de junio en favor del sufragio universal, el Consejo General del Partido Obrero ha dirigido a todas las Sociedades obreras de Bélgica la circular siguiente:

«Compañeros: Está prohibida la manifestación del 13 de junio. Igualmente lo están las manifestaciones provinciales.

Los liberales y los católicos han podido hacer manifestaciones. Los obreros no pueden. Según la decisión tomada en el Congreso de Gante, convocamos para el domingo 13 de junio, en Bruselas, un Congreso extraordinario del Partido Obrero Belga.

En las circunstancias actuales, cuando está violada la libertad de manifestación, inscrita en la Constitución; cuando está pisoteada la libertad de imprenta, deben todas las Asociaciones obreras del país estar representadas en este Congreso.

Orden del día: 1.° Medidas que haya que tomar por la prohibición de la manifestación del 13 de junio. 2.° Cuestiones diversas y urgentes.—Los secretarios, J. Mahen, L. Verrycheu.»

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[Declaración del 13 de junio]

«Hoy debía verificarse en Bruselas una gran manifestación legal y pacífica. El alcalde, que había autorizado la manifestación liberal de 31 de agosto de 1884 y la católica de 7 de septiembre del mismo año, la ha prohibido.

Protestamos enérgicamente contra esta prohibición, que quita a las clases trabajadoras el medio de hacer oír sus quejas y protestan.

Habíamos asegurado al alcalde que ni un instante se perturbaría el orden. Sabíamos que podíamos contar con el concurso de los obreros de Bruselas y de las provincias.

Es menester que la clase obrera demuestre todo lo que hay de odioso en las medidas vejatorias y escandalosas que se han tomado, absteniéndose cuidadosamente de toda manifestación.

El alcalde ha privado al comercio bruselés de una entrada de muchos cientos de miles de francos. Los comerciantes en pequeño sufrirán, pues, las consecuencias de la incalificable decisión de aquel magistrado.

Por otra parte, el Gobierno ha gastado más de un millón llamando a las armas varias clases de milicia y tomando medidas de precaución tan absurdas como inútiles.

El ministerio clerical y el alcalde liberal de Bruselas están de acuerdo para pisotear los derechos de los obreros y para organizar de consuno el bloqueo de esta capital.

La primera sesión del Congreso obrero, en el que tomarán parte 800 delegados, se celebrará hoy a las diez. Esta sesión no será pública.

La segunda reunión se celebrará a las tres, y tratará de la actitud que ha de tomar el Partido Socialista enfrente de la negativa del Gobierno a acordar a los obreros el sufragio universal.»

Las principales resoluciones de este Congreso, al que asistieron unos 500 delegados, fueron las siguientes: Llevar a efecto una huelga general en todas las artes y oficios tan pronto como el Partido tenga la fuerza necesaria, y celebrar una gran manifestación el día 15 de agosto. Si dicha manifestación fuera prohibida, se declarará en el acto la huelga en todas las industrias.

El obrero Anseele, que presidia el Congreso, antes de dar por terminadas las tareas de éste, recomendó a los delegados constancia y firmeza para llevar a cabo los acuerdos tomados, declarando a la vez su sentimiento en no poder tomar parte en la manifestación del 15 de agosto «en cuya fecha—dijo—me hallaré en la cárcel cumpliendo la condena que me ha impuesto el tribunal de Gante.»

A estas palabras del agitador socialista respondieron los delegados y el numeroso público que asistía a las sesiones del Congreso protestando contra la condena y gritando: «Iremos a buscaros.»

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